Epitafio en la tumba del emerretista Eduardo
Cruz Sánchez, compañero Tito:
“Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o
hacia la muerte; y si morimos, no importa,
nuestra causa seguirá viviendo.
Otros nos seguirán"
Augusto Cesar Sandino
Corrían mas o menos las 3.45 pm del 22 de abril de 1997 y por la radio escuche con otros ex compañeros de trabajo la noticia de la retoma de la embajada de Japón que el MRTA con su comandante Néstor Cerpa Cartolini había tomado hacia 4 meses, se escuchaba al locutor narrar agitadamente los hechos, se escuchaban de fondo el estruendo de las bombas y disparos, sentí pena por lo que pasaba, a dos de mis ex compañeros de trabajo los veía jubilosos por este hecho, uno era senderista y otro parecía seguía los mismos pasos, decían que estaba bien por no “haber” sido más duros con los rehenes, que no habían organizado bien la toma y que eso era un escarmiento a sus “errores” políticos y militares. Hasta ese momento Abimael Guzmán ya se había rendido y Fujimori y Montesinos le habían mandado torta en su cumpleaños.
Para mis adentros escuchar las palabras de estas dos personas en mención me causaba un sinsabor y una angustia porque en esa toma se estaban matando seres humanos, me dolía la muerte de la gente y el accionar de esos jóvenes me causaba cierta simpatía, me daba pena y rabia que el dictador saliera triunfante en este último intento del MRTA de intentar cambiar la balanza de la guerra que al final era la lucha contra ese régimen que en esos momentos estaba boyante y nadie o muy pocos lo combatían.
Montesinos, Fujimori y su primera dama, su candidata eterna Keiko, se paseaban en las calles como dioses dando menú de a luca a la gente, comprando canales, periodistas, mamotretos llamados “diarios”, militares que firmaban actas de sujeción, el grupo Colina libre de polvo y paja por los asesinatos de Barrios Altos, La Cantuta y los campesinos de El Santa; la Chávez declarando a los diarios que los estudiantes de la cantuta se habían auto secuestrado y que Leonor la Rosa se había auto torturado, Torres y Torres Lara, padre de uno de los Juniors del fujimorismo, se paseaba campante en el congreso declarando a diestra y siniestra como pavo real como presidente del congreso, el que validó con su accionar la ley de interpretación auténtica que permitía la re reelección del dictador.
La llamada izquierda formal desapareció del mapa, allí no estaban el hoy dirigente del llamado Frente Amplio, Marco Arana, con años como para haber abierto la boca para decir que existía, menos la Sra. Glave que ahora con los fujimoristas consagran como héroes a los comandos Chavín de Huantar y terminan condenando a los caídos como terroristas.
Estos y otros Sres. Del llamado Frente Amplio, al parecer quieren congraciarse con la derecha y ganar puntos para una posible elección, peor el ex cura Arana que a las justas fue “elegido” congresista en su región y que rompió esta organización solo por apetitos personales en desmedro de la unidad tan anhelada por el pueblo, solo son caja de resonancia de la derecha más reaccionaria, que diga que los que se levantaron en armas y cayeron presos son terrorista y no presos políticos como lo que dice la Glave, el diario el comercio, la Confiep, la embajada y el fujimorismo corrupto y asesino; coinciden al final y andan por los mismos caminos, quizás haya un lazo oculto e invisible que los una, quizás sea más que evidente que la ayuda que reciben del exterior sea lo que al final los distancia de la izquierda peruana y los junte con el fujimorismo homicida, quizás sea este lazo la razón de existir de estos Sres. Que buscan meterse en los grupos de izquierda para manipular al pueblo, ganar una elección y después trabajar para los intereses del imperio, como lo ha hecho Toledo, Humala y el mismo Fujimori que después nunca cumplieron sus promesas de cambio.
El día de la toma de la embajada, los emerretistas ingresaron como mozos, con arreglos florales, como médicos en una ambulancia a la residencia del embajador, ni montesinos dueño de todas las verdades, supieron esta movida de los llamados tupachos, en la residencia estuvieron hasta la mamá y hermanas del dictador y éste se libró por unos segundos.
Alrededor de 800 rehenes entre hombre y mujeres fueron tomados por el MRTA, poco después todas las mujeres sin excepción fueron liberadas, también el mismísimo ex presidente Toledo estuvo entre los rehenes, el comando del MRTA solo hizo quedar a 72 de ellos, uno de los cuales el almirante Guiampietri jugo junto al arzobispo Juan Luis Cipriani papel importante en la labor de inteligencia para la retoma de la embajada, es en ese momento que el hoy cardenal de la iglesia católica del Perú mostro con sus actos su parcialidad con el régimen a pesar que se ofreció como intermediario neutral para las negociaciones entre los emerretistas y el gobierno, hizo pasar mensajes, micrófonos a la embajada y retorno todo para que los “heroicos” Chavín de Huantar entren como en su casa, con toda la inteligencia hecha hasta la hora que jugaban fulbito en la sala de la residencia, cuantos tupachos habían en cada piso, con tipo de armas, edades, temperamento y características de cada uno, toda esa información fue llevada pacientemente por el pastor de la iglesia que de neutral no tuvo nada a pesar que días después de la toma de la embajada y la consiguiente ejecución de los “terroristas” derramo lagrimas vivas supuestamente por la muerte de estos, cinismo al mango diría un adolecente, teatro para guardar las apariencias diría yo.
Al final los “terroristas” no mataron a ningún rehén, murieron todos, algunos ejecutados por los llamados gallinazos, no se ha investigado más, porque quizás muchas sorpresas tuviéramos y quizás más de uno habría sido muerto después de rendido. La prensa dio la versión del dictador triunfante que se paseó como cobrador en el bus que conducía a los rehenes liberados, lejos estaban los momentos de su renuncia por fax y su futura prisión, en ese momento todo era algarabía y triunfo del régimen, de nuevo Fujimori salía a las calles a mostrarse y a engatusar más la pueblo, mientras tanto se llevaba la plata de todos los peruanos en maletas con la anuencia y complicidad de su querida hija y primera dama, la prensa, la Confiep y todos celebraron el 22 de abril como el día de la derrota del MRTA, no esperaron que los estudiantes y trabajadores empiecen a hacer oposición en las calles para oponerse a la re reelección con los magistrados destituidos del tribunal constitucional que en 1998 empezaron de nuevo a movilizar a todos los descontentos del Perú, de la toma de la embajada a la derrota de la dictadura pasaron 3 años que fueron de dura lucha callejera, los emerretistas presos tuvieron que hacer huelgas de hambre masivas en todo el Perú para hacerse respetar porque la dictadura pretendía aniquilarlos moral y físicamente. Para ablandarlos los trasladaban de un penal a otro, algunos de ellos se recorrieron casi todos los penales, desde Yanamayo, Castro Castro, El Milagro en Trujillo, cambio Puente en Chimbote, Picsi en Chiclayo, etc.
Después de muertos los vencidos del MRTA, fueron llevados a varios cementerios, unos al cementerio el Ángel, otros a San Juan de Lurigancho, la policía sigilosamente los llevo en la noche cubiertos por la oscuridad como para guardar un secreto muy confidencial, hicieron guardia en los cementerios para que nadie se acerque a sus tumbas, no dejaron entrar a nadie “por medidas de seguridad”, al final los familiares se enteraron y fueron a buscarlos para reconocerlos y darles cristiana sepultura, todo el ultra secreto del fujimorismo se rompió y se volvió público que hasta salió en los medios, a pesar de ello el dictador mando amedrentar a los familiares y amigos de los caídos. Contra todo y a pesar del miedo a ser detenidos los familiares se enfrentaron a los guardianes del régimen y los sepultaron cristianamente (sic), (los terroristas también creían en dios), después llevaron ofrendas florales a sus muertos y a pesar de estar muertos, los muertos seguían viviendo, todos los 22 de abril los familiares y ex presos políticos, a los que la derecha y cierta “izquierda “ llaman terroristas, van a la tumba de los que osaron presentar la última batalla buscando liberar a sus compañeros presos en las cárceles tumba y que murieron sin matar a ningún rehén como todo el mundo esperaba, se fueron sin derramar la sangre de sus detenidos, se fueron con la moral en alto sin asesinar a nadie, quizás por eso los ex presos políticos del MRTA siempre los recuerdan todos los años, en ese acto también van jóvenes unos hijos de estos y otros que empezaron a pensar que los terroristas no eran tan terroristas y los llamados héroes Chavín de Huantar no eran tan héroes porque teniendo todo a su favor, lograron una victoria pírrica que termino con la caída de la dictadura.
Ernesto Kijano
T-19 de abril del 2017

No hay comentarios:
Publicar un comentario