Por: Ernesto Kijano Martin.
El Perú asistió el 10 de abril
masivamente a votar como todas las veces en estos últimos 16 años que se ha
convocado elecciones, ¿son el resultado de estas elecciones valederas para la
democracia del pueblo Peruano?, ¿el JNE actuó transparentemente?, ¿la
aplicación de dos leyes electorales en un mismo proceso es correcta?, ¿a que se
deben las idas y venidas del JNE con Távara a la cabeza, sacando algunos
candidatos y manteniendo o mejor dicho protegiendo a otros como es el caso de
Keiko Fujimori y PPK?, ¿porque a última hora (la penúltima noche), decide el
JNE aplicar la ley electoral anterior para poner como valla el 5 % del
electorado, favoreciendo a la Alianza Apra PPC?, ¿es legal la representación
aprista en el congreso producto de estas maniobra?, ¿al final es transparente
este proceso electoral y el organismo que lo ha conduce?
El día que dieron el resultado
electoral a las 4 pm con el flash a boca de urna cuando todavía había colas en
los centros de votación todo estaba tramado, la supuesta diferencia entre el
segundo y el tercer lugar era de 0.30, PPK tenía 20.60 % y Verónica Mendoza 20.30 %, a medida que
avanzaba el tiempo cuando dieron el resultado del conteo rápido esta diferencia
se agrando hasta llegar incluso a 6 o 7 %, todo se estaba consumando bajo la
mano del JNE y la ONPE con la anuencia de la CONFIEP y la Embajada
Norteamericana, los poderes facticos estaban de plácemes y la contienda seria
entre la hija del ladrón y asesino contra el lobista mayor PPK, el pueblo aplaudía
o aceptaba la derrota según el bando en que se encontraba, lo que no ha sacado
la prensa mediática han sido los escándalos de fraude que se denunciaban a lo
largo y ancho del país, videos donde la gente hacia cola para que le entreguen
a cambio de un taper y un almanaque una cedula de votación y la firma del
padrón electoral, cedulas de votación marcadas con la K, ánforas llenas de
votos enterradas en los colegios, negativa de que se entreguen actas
electorales a personeros de partidos que no sean de Keiko y PPK, etc.
Plantear ahora el voto Nulo,
viciado o en blanco o en todo caso como algunos lo propalan, votar por el mal
menor, significa validar la elección fraudulenta del 10 de abril, la embajada,
la CONFIEP y toda la derecha mediática apostaron a ganador y convalidar esto
significa una burla para la mayoría de peruanos que tiene que aceptar un
congreso con mayoría absoluta fujimorista que ya entro por la puerta grande al
parlamento con 71 congresistas (la mayoría es 66 de 130), 5 parlamentarios
apristas que no deben estar en el parlamento porque la valla es 7 % para las
alianzas con la nueva ley electoral y han utilizado para ese salvataje la
antigua, esto en el leguaje jurídico se
llama delito de prevaricato por usar una ley que no corresponde cuando había
una nueva ley.
La exclusión de Acuña con la
nueva ley por dar dadivas a votantes de Chosica y Piura y hacerse de la vista
gorda por los artefactos eléctricos y alimentos entregados por Keiko en forma
profusa, incluso en barrios de Lima es el colmo de las cosas, contra ella y la
llamada Fuerza Popular no se aplicaba la ley, para Acuña la horca. El mismo
Kenji entregando alimentos a la población filmado infraganti, el llamado Factor
K organizado por el fujimorismo para ganarse a los jóvenes y la entrega de
dinero a los ganadores, no fue motivo para tachar a la candidata hija del ex
dictador.
Lo otro fue el reparto de cerveza
y coca a la gente por parte del famoso PPK, eso tampoco lo vio el Jurado
Nacional de Elecciones con su presidente Távara, las idas y venidas por todo
esto significó un proceso nada transparente, ello nos lleva a dudar no solo de
la elección misma, sino también del proceso mismo que buscaba poner en la
segunda vuelta a Keiko con PPK o Keiko con Alan García para asegurar la
continuidad del modelo.
En síntesis, el proceso electoral
fue llevado por un JNE de una forma sospechosa, interpretando la ley o las dos
leyes a su modo y de acuerdo a la conveniencia de las dos agrupaciones
ganadoras, “la ausencia de fiscalización, denunciada por la
Comisión Europea en los gastos de campaña; o la denuncia de “farsa electoral”
por el prestigioso The Economist; o la del Secretario General de la OEA, Luis
Almagro de llamar elecciones Semi-democráticas en el Perú” son denuncias
claras que el JNE de elecciones no actuó imparcialmente en este proceso.
La noticia del FRAUDE, inclusive
no es difundida por los medios ya que no le conviene al sistema, El Comercio y
sus satélites soslayan esta información haciendo pasar como que todo está
normal y oculta toda evidencia denunciada en las redes, hasta sabemos que se
han falsificado actas y tampoco eso lo publican.
No puede ser que se acepte que el
fujimorismo con el 26 % de la votación tenga como representación en el congreso
de más del 54 % de los congresistas lo que significa mayoría absoluta para
todas las leyes que quieran aprobar, con esto de ganar la hija del dictador
tendría todo el poder y de perder el yanqui PPK negociaría con ella hasta la
libertad del ladrón preso en la DIROES.
La consigna del voto nulo o
viciado nos lleva con esta actitud a buscar alcanzar el 66 % de los votos en el
campo que la derecha domina, no tendremos personeros para eso y menos el
control, es más, la propaganda de los medios empujara a la población a votar
por uno de los dos verdugos que ahora fungen de candidatos. La consigna en este
momento es movilizarse para hacer renunciar al JNE prevaricador y mafioso, dar
la pelea en las calles con movilizaciones y los paros convocados, la izquierda
unitariamente tiene que ponerse al frente de la lucha con los partidos
democráticos y todos los ciudadanos que no aceptan no solo estar gobernados por
dos extranjeros y que además reconocen que el fraude ha sido un hecho en el
Perú.
La democracia peruana requiere
del mayor esfuerzo de los peruanos que amamos nuestra patria, la lucha no es
fácil pero si es justa, no llamamos a la insurrección popular pero si
convocamos a todos a defender nuestro derecho a que se respete el voto de la
mayoría de ciudadanos, el 26 % de los votos no puede conquistar o ganar más del
54 % de los curules en el congreso.
La tarea actual de movilizarse
contra este fraude es tarea de todos no solo de la izquierda (FA-DD), la tarea
es de los partidos como Acción Popular, APP, el Frente Esperanza de Olivera, Perú
Posible, Julio Guzmán y las organizaciones sindicales y populares como los
colectivos del No a Keiko que son los que están combatiendo en las calles esta
movida fraudulenta de la derecha, no hacerlo es ponerse de espaldas a la
historia, es aceptar no solo el fraude y con ello un gobierno entreguista y
represivo más, sino es truncar el desarrollo de nuestra patria con serias
implicancias para las futuras generaciones.
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